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lunes, 13 de mayo de 2024

Trabajos de taller de educación artística a partir del niño interno

Rastrillo de playa entregado por el niño interno El niño interno es fundamental en el trabajo de autoconocimiento y en mi caso, lo he visto imprescindible para profundizar en el autoconocimiento por parte de los futuros maestros. Es un asunto que he utilizado recurrentemente como transversal en los talleres, de tal forma que lo tenemos muy en cuenta siempre que estamos produciendo desde la educación artística. Contactar con el niño interno, comprendiendo que en una parte está herido y necesita de nosotros es fundamental para tomar conciencia de nuestras reactividades (que ocurren muchas veces cuando el niño interno toma el mando y reacciona en lugar del adulto que ahora somos), y de nuestras potencias (porque el niño interno es la fuente de toda creatividad y fuerza innovadora). El niño interno encarna según las teorías de Carl Gustav Jung el arquetipo del niño divino: el puer o la puera eterna. El libro “El puer aeternus” de Marie Louise von Franz es en este caso la bibliografía básica para tratar el asunto y comprender la fuerza del arquetipo. A lo largo de los años he desarrollado diferentes talleres, con metodologías de introspección: visualizando nuestro niño interno, descubriendo a qué edad se nos representa. Recibiendo en estas visualizaciones donaciones de este niño interior (lo inconsciente ama la materia) y produciendo después diferentes artefactos. Trabajar a partir de nuestras fotos de niños, seleccionando alguna foto clave y encontrando resonancias, interviniéndola. Escribiendo cartas a nuestro niño interno como parte del proceso de conexión. Construyéndole ofrendas. Teniéndole presente a la hora de desarrollar creaciones o de participar en dramatizaciones para saltar sobre nuestra “vergüenza” mala (el niño divino no es vergonzoso cuando se trata de desarrollar su potencial y expresarse brillante y creativo). Los arquetipos son fuerzas simbólicas que nos habitan y conectar con ellas amplía nuestra conciencia y nos da herramientas valiosas para el autoconocimiento y la producción de una vida realmente “vivida”.

miércoles, 17 de abril de 2024

La utilización de la astrología como herramienta transversal en la educación artística

 

Trabajo creativo a partir del día de la semana
en que nacimos: Viernes/Venus


Hace tres años y pico empecé a estudiar Astrología. Tengo formación en Psicoanálisis Analítico y sabía que Jung tenía profundos conocimientos de Astrología, pero tardé tanto en animarme porque me parecía que debía ser un lenguaje muy complejo y, efectivamente así es.

Comencé a buscar la aplicación en las aulas de Educación Artística porque intuí enseguida que podía funcionar como disparador en algunas dinámicas. Así que inicié con algunas dramatizaciones, hace ya dos años, en que reunía a los estudiantes por elemento solar, o lunar (fuego, aire, agua, tierra). 

Fueron experiencias lúdicas y de socialización, porque al unir por elementos y planetas en signos, los estudiantes se interrelacionaban con otros que normalmente no eran de su grupo.

Este año también he incluido alguna experiencia de pintura y estampación utilizando los días de la semana con sus planetas y el contenido mitológico y simbólico de los mismos.

El año pasado hice un curso con la astróloga norteamericana afincada en Londres, Alex Trenoweth, que además de astróloga es educadora y trabaja de maestra. Tiene varios libros "Growing. Pains", "The wolf you feed" (este último sobre los ciclos de Saturno). 

Se ha especializado en ese tiempo complejo que es la entrada en la adolescencia y le inquieta cómo prevenir adicciones, una cuestión de relevancia social y que muchos consideramos muy importante. En el curso nos explicó cómo la astrología puede ser eficiente para desvelar problemas y prevenirlos. En la adolescencia se instituyen los hábitos (buenos y malos) y se descubren áreas que nos apasionan en la vida, por todo ello es un tiempo fundamental.

A Alex Trenoweth le interesa mucho la ética de la profesión astrológica y considera que cualquier intervención tiene que ser supervisada por los adultos al cargo (intervenciones que puedan desvelar problemas). En este sentido aplica protocolos como educadora.

Basa su trabajo de aula fundamentalmente en Júpiter y Saturno. Los planetas sociales.

Cuando estamos en una clase de niños, por edad tienen a Júpiter en el mismo signo, o quizás algunos en el signo anterior. Los niños de 11-12 años tienen su primer retorno de Júpiter (Júpiter se coloca en el mismo lugar de su nacimiento después de dar la vuelta al mandala natal). Es un momento en que los niños cambian, se les ve más independientes y parece que ya no son el "niñito" que fueron.

Vamos a ver con Alex los ciclos de los dos planetas sociales Júpiter y Saturno que afectan a nuestros niños y a los grupos de escuela.

Júpiter marca los grandes aprendizajes que se van dando en ciclos de 3 años desde que el niño no necesita pañales en adelante:

3 años: primera cuadratura creciente de Júpiter al Júpiter natal. El niño puede pedir ir al baño, hace muchas preguntas, es más independiente, camina sin ayuda.

6 años: oposición de Júpiter al Júpiter natal. Puede leer y escribir, tiene amigos imaginarios, 

9 años: primera cuadratura menguante de Júpiter al Júpiter natal. Sabe diferenciar miedos imaginarios y miedos reales, en esta edad tienen conciencia del mundo.

12 años: retorno de Júpiter a su posición natal. Es un momento muy importante, aquí el cerebro se desarrolla a increible velocidad. Se pasa de escuela a instituto o de un entorno pequeño a uno más grande. Hay una energía expansiva en los niños.

Así como le interesa Júpiter a Alex le interesa Saturno y trabaja con él en sus grupos de escuela.

Saturno es el Dios de los límites, los "noes" que son introyectados luego, y también lo que nos mantiene a salvo. Los ciclos de Saturno son cada 7 años:

7 años: primera cuadratura de Saturno a la posición del Saturno natal. Los niños pierden los dientes de leche y llegan los definitivos (Saturno rige los huesos del cuerpo).  A esta edad distinguen el tiempo, la hora, y la diferencia del bien y del mal (Saturno es el Dios del tiempo).

14 años: primera oposición Saturno al Saturno natal. Muchos menores a esta edad utilizan ortodoncias. Han aprendido y pueden afrontar exámenes. Es un momento incómodo para los niños que buscan su independencia y en esta oposición pueden manifestar malhumor.

21 años: primera cuadratura menguante de Saturno al Saturno natal. Es un momento en que se puede acceder a un trabajo con una cierta posibilidad de estabilidad. Aparecen las muelas del juicio.

29-30 años: retorno de Saturno a la posición del Saturno natal. Es un momento de prueba y de balance vital. 

Júpiter según en qué signo del zodiaco esté, indicará el "estilo de aprendizaje", y Saturno, la forma en que se afrontan los límites y se construyen estructuras.

Para Alex el tiempo de la adolescencia se produce entre el primer retorno de Júpiter a la cuadratura de Saturno, normalmente adolescencias más largas ayudan a integrar procesos de maduración, adolescencias breves, obligan a crecer muy rápido.

A Alex también le interesó observar lo que ocurre con la luna y después de observar 30.000 incidencias escolares, llegó a la conclusión de que aunque se suele popularmente decir que la luna llena produce alteraciones, realmente es en la luna nueva donde más se producían las incidencias.

Hay un asunto que me parece muy importante y es la hora de inicio de las clases, y Alex piensa en esto como yo, en la adolescencia, tiempo tan crítico y de tantos cambios, los niños necesitan dormir más y extrañamente el sistema organiza el inicio de las clases muy temprano, esto sería bueno se cambiara.

De mi experiencia la Luna como niño interno, es muy importante en la carta de cada uno y un asunto a trabajar en futuros maestros que sería bueno tuvieran un buen trato con sus niños internos para poder ocuparse bien de sus futuros alumnos y ser empáticos.

Alex cree que en las aulas de los colegios habría que poner un calendario de lunaciones y en la luna nueva que hubiera más profesores atendiendo los patios de recreo... pienso que en la Universidad una medida como la del calendario, tampoco estaría mal.

Os dejo la web de Alex:

Web de Alex Trenoweth


lunes, 27 de febrero de 2023

Analizamos cultura visual en series

 
Instrucciones:

  • Elegimos una serie
  • Elegimos un capítulo de la misma
  • Dentro del capítulo elegimos un breve intérvalo de máximo cinco minutos
Enviamos los datos a la profesora para poder visualizarlo en clase (nombre de la serie, plataforma de referencia, capítulo y minutos de visualización).

En clase:
  • Explicamos la motivación para elegir esa serie 
  • ¿Qué valores transmite?
  • ¿Qué modelos propugna?
  • ¿Hay algún estereotipo importante presente?
  • ¿Incluye algún terrorismo visual? ¿transmite algún miedo significativo?
  • ¿Algún factor de distopía? (aquello que nuestra mente reconoce como irreal pero que en un momento dado podemos verlo en la realidad)

miércoles, 20 de mayo de 2020

La energía performática y la conexión con lo intangible




El curso pasado fue muy performático por el planteamiento de las clases temáticas y, la forma en que los estudiantes se implicaron e hicieron suyo el espacio/tiempo de nuestros encuentros.
Trabajamos de forma transversal muchos temas, hubo meriendas, visionado y análisis de series, propuestas de vestimenta e instalaciones, músicas y bailes temáticos y muchos debates.
En medio de este hervir de la creatividad nos reunimos un día para realizar la grabación de una performance cuando en un intermedio y al posar para la foto, las capuchas que normalmente se llevaban puestas del revés y tapaban la cara, se bajaron para mostrar apenas los ojos.
Ver esta imagen hoy es estremecedor. Porque implica directamente una referencia a lo que se ha convertido en nuestra realidad. Hoy más que nunca pues llevar mascarilla se acaba de convertir en obligatorio en nuestro país.
Presiento que en el espacio de la producción artística y en las sinergias colectivas con fuerte impacto creativo se produce lo mismo que en los sueños. Lo inconsciente se manifiesta. Para lo inconsciente el tiempo no existe y hay una virtud por la cual podemos avanzar acontecimientos, que llegan a nuestro onírico y que quizás en ese momento no podemos situar, no lo comprendemos. Estoy pensando en los sueños de los pacientes de Jung, en el período de entre guerras, que barruntaban los horrores de la Segunda Guerra Mundial. 
Pienso que de alguna forma, en esa primavera hace un año, conectamos con una realidad que viviríamos en ese presente eterno que significa lo inconsciente, y sin saber, solamente con el poder de la intuición, se materializó en esa imagen, como un juego.


lunes, 27 de abril de 2020

Realizamos una « Performance Confinada »

Cada año me gusta felicitar la primavera con  una imagen y el lema « primavera feliz »
Este año esta fue la fotografía. Es la misma máscara con la que salgo a la calle cuando tengo que hacerlo
Una performance no es hacer teatro. Una performance es un gesto visual en el que interviene nuestro cuerpo. Una performance es algo cercano a un ritual. Una performance no puede salir mal, porque se hace desde la verdad de hacerla. Una performance es algo que está inscrito en la vida. En la performance interactuamos con los otros, que pueden no comprender o dar un sentido distinto al que para nosotros tiene la performance que estamos haciendo.
Justamente en nuestro último día de clase hablamos de performances y os mostré algunas de las que he desarrollado en la Universidad y en las que participaron compañeros de otros años. Una performance puede ser individual o puede ser colectiva.
Los niños pueden hacer performances y de hecho les es muy natural, porque los niños pequeños son criaturas simbólicas de forma natural, como podemos ver en los dibujos que hacen.
Las performances nos acercan a los símbolos y a lo sutil y delicado. Aunque también hay performances grotescas y brutales. Porque la performance es también un retrato de su autor.
Os animo a hacer una « Performance confinada » y registrarla por medio de fotografía o vídeo, de no más de un minuto. Podrá ser individual o colectiva. La incluiréis en vuestros portafolios y si es colectiva lo indicaréis. También me enviaréis las imágenes o vídeos a mi email: bandeirapilar@gmail.com 

Inventamos una actividad de educación artística para niños pequeños a partir de un cuento de hadas

Un espacio para los cuentos de hadas en mi casa
Propongo que inventemos una actividad para realizar con niños pequeños y la llevemos a cabo nosotros o con algún niño si lo tenemos disponible y quiere. 
La actividad la podemos crear de forma individual o en grupo. Partiremos de un cuento de hadas que podemos elegir libremente. Entendemos por cuento de hadas, un cuento tradicional, de alguna de las antologías que conocemos (Perrault, Grimm, Andersen...). 
La actividad será dentro de los presupuestos de la Educación Artística: daremos importancia al proceso, a la experimentación. Podremos trabajar valores y cuestiones de género a través de nuestra propuesta. No intentaremos hacer algo « bonito » ni estaremos pendientes del resultado.
Las imágenes y documentación de esta actividad aparecerán en nuestros portafolios personales. Si la actividad la hemos hecho en grupo lo indicaremos, pero expondremos nuestra opinión particular sobre el asunto.

Hacemos un collage a partir de un sueño. Y algo más

Mis últimos cuadernos de sueños
Durante la noche soñamos varias veces, no siempre nos acordamos, pero los sueños siempre están ahí. Si prestamos atención podemos empezar a escribirlos. La cosa puede comenzar por colocar un cuaderno junto a la cama, e iniciar el ritual de escribir al despertar la sensación que conservamos de la noche, alguna imagen, o un sueño si lo recordamos.
Los niños tienen una gran capacidad para conectar con sus sueños. En las familias en que se da importancia al onírico es muy normal que los niños los compartan en la mañana. También es un estupendo tema para tratar en el tiempo de « asamblea » en la escuela.
Los sueños son una gran fuente de autoconocimiento y un espacio maravilloso para que nuestra creatividad se alimente.
Propongo una actividad a partir de los propios sueños:
- Escribir un sueño nocturno (de los últimos días o si no nos acordamos rescatar un sueño antiguo).
- Hacer un collage o un dibujo en el que intervenga también la técnica del collage. Sentirse libre en la confección.
- Realizar un pequeñísimo vídeo utilizando esta imagen. Puede durar apenas un minuto. Puede ser una pequeña narración que se graba mientras se visualiza la imagen. Puede ser un vídeo que se hace en equipo utilizando las creaciones de los compañeros del grupo.
- Los vídeos se suben al blog (Cada uno en su portafolio aunque si es grupal se me indica) y se me envían también por email para que pueda guardarlos. Se envían a bandeirapilar@gmail.com


domingo, 5 de abril de 2020

Realizamos un diario visual del confinamiento, con fotos o vídeos...

Mi diario visual de confinamiento « efecto confinamiento »
Cuando este año comenzamos las clases y vimos la cuenta de Instagram llamada « Eva Stories » no sabíamos lo que se nos venía encima. La historia que relata este proyecto se desarrolla entre febrero y  junio de 1944 y a través de pequeños vídeos, cuenta la vida de Eva, imaginando cómo ella lo habría relatado con imágenes si hubiera podido, porque quería ser fotógrafa.
En clase se debatió sobre este asunto y no estaba claro si en una situación semejante habría la presencia de ánimo para hacer tal cosa.
La paradoja del destino es que en marzo de este año nos hemos visto confinados en casa, y llevamos ya tres semanas. No pretendo comparar lo que nos está pasando con la historia de Eva, no literalmente, porque ella acabó muerta en un campo de concentración y ahí había un enemigo muy claro y una guerra directamente.
La cuenta de Instagram « Eva Stories »
Ahora se está utilizando un lenguaje bélico, pero no hay un enemigo claramente a la vista, hay un virus que no se ve. Y una situación extrema, de miedo, de angustia, de impotencia, para la mayoría, y de alto riesgo para el personal sanitario. Pero tenemos comida y muchas comodidades, nada que ver con una guerra al uso. Aunque está muriendo mucha gente y en soledad, cosa que es terrible.
Para las generaciones que hemos nacido tras la posguerra, esta es la situación colectiva más dura de nuestra vida, no comparable con ninguna otra. Yo nací aun en dictadura y me acuerdo, pero no es comparable con la prueba que ahora estamos viviendo, ahora nuestra capacidad de acción es muy limitada, y en teoría vivimos en democracia, aunque las calles están desiertas y las patrullan policías y militares.
Puedo imaginar lo duro que tiene que ser para los jóvenes que se están teniendo que enfrentar a esto sin ningún referente anterior.
Bien, desde que comenzó la situación yo he ido subiendo a mi cuenta de Instagram imágenes y algún vídeo que he titulado « Efecto confinamiento ». Animo a quien así lo sienta a que haga lo propio, por una parte recuperando las imágenes o vídeos que viene haciendo desde que empezó esto, y continuando mientras dure este estado de cosas. Se trata de una sugerencia, de una actividad voluntaria, para quien así lo sienta y le sea bueno.

viernes, 3 de abril de 2020

Visitamos una exposición virtual y dibujamos un poco



ACTIVIDAD 1:
Visitamos una exposición virtual, preferiblemente de arte actual, os animo a buscar en páginas de instituciones como Matadero de Madrid, La Casa Encendida, Fundación Telefónica, Exposiciones temporales del Museo Reina Sofía, Tabacalera... después incluimos en nuestro portafolio una reflexión y explicamos cómo lo plantearíamos para una visita con niños.

ACTIVIDAD 2: 
- Dibujamos del natural. Nos fijamos en algún elemento que sea de nuestro interés en casa, puede ser una planta, un objeto, una persona, y delimitamos un fragmento de esa realidad, observamos con detalle y dibujamos sin juzgarnos con los materiales que tenemos. Tratamos de hacer algo que se base en eso que vemos con fidelidad a lo que vemos. 
- Dibujamos del natural pero interpretando. Nos fijamos en algún elemento que sea de nuestro interés en casa, puede ser una planta, un objeto, una persona, y luego dejamos que lo que estamos viendo nos traspase interiormente y fluya una imagen interna, es decir, no tratamos de dibujar lo que estamos viendo, sino lo que sentimos y nos provoca. No nos juzgamos y dejamos que fluya libremente. Utilizamos los materiales que tenemos.

lunes, 16 de marzo de 2020

Coleccionando pequeñas cosas mientras el tiempo pasa



Hola, os he puesto esta imagen de playa y mar porque en estos momentos en que estamos limitados en nuestro movimiento a mi, ir a ver y respirar el mar, es lo que más echo de menos. Llevaba algún tiempo pensándolo, que en cuanto pudiera iba a ir. Y ha pasado esto.
Estamos en un momento extraordinario para apreciar desde las más pequeñas cosas, a otras más grandes, o quizás comprender que son enormes, las más pequeñitas. Yo vi por primera vez el mar con ocho años. Alguna generación anterior a mi lo vieron mucho mayores. Mi primer avión lo tomé con 30 años. Era otra época. Nos hemos acostumbrado de hace tiempo a que todo era relativamente fácil y posible, por lo menos para los más privilegiados de entre nosotros, de los que me siento formar parte. Ahora de repente, no puedes ni salir a pasear, ni a correr, ni a ver a una amiga, ni a la familia, ni mucho menos ir a ver y oler el mar.
Así que estamos teniendo la oportunidad de prestar atención a las pequeñas cosas. Es un gran salto cuántico y estético también esto que está pasando.
Y en sincronía con este pensamiento llegó el precioso vídeo de mi compañera Clara Megías en que nos enseña cómo hacer colecciones con pequeñas cosas, para despertar la sensibilidad estética en los niños. Yo voy a hacerme mi colección aprovechando que seguiré haciendo una limpieza de primavera pues llevo tiempo en ello. Os animo a que también hagáis vuestra colección y la compartáis en vuestros blogs.

jueves, 5 de marzo de 2020

Hacer una performance para tomar conciencia

Propuesta performática a distancia de la artista italiana Mónica Mura

Desde ayer miércoles y hasta el viernes estoy participando en un Congreso en la Facultad de Bellas Artes sobre performance. En este evento he descubierto la propuesta de performance a distancia de la artista Mónica Mura. Me parece muy interesante. Se trata de intercambiarse con otra persona de sexo diferente la ropa o bien algún objeto y llevarlo con normalidad. La clave es no sentirse disfrazado.
Me parece una propuesta fantástica para desarrollar en el aula de infantil, que los niños jueguen a intercambiar su ropa. Los niños desde muy pequeños son vestidos con connotación sexo/género. Aún hoy el azul niño/ rosa niña está presente en el imaginario popular de forma más o menos consciente. 
Animo a mis estudiantes de educación artística a que reflexionen sobre ello, lean el cartel propuesta de Mónica Mura y se planteen hacer algo así ellos mismos, para poderlo hacer también con niños. 
Se trata de que los niños puedan convivir con el uso de las piezas del guardarropa desde la diversidad de los objetos, dejar de estigmatizar como ropa de mujer o ropa de hombre (la falda por ejemplo, que los hombres no se atreven a usar de forma normal, solo en carnaval y con sentido irónico).

martes, 18 de febrero de 2020

Somatizar un aula/ Ser insensibles a los horrores visuales

Obra de William Blake de la exposición de la Tate Britain , Londres, la pasada Navidad
Ayer cuando empezó la clase “teórica” de Educación Artística, estaba yo sentada en uno de los pupitres en la parte delantera del aula. Un aula clásica donde los estudiantes normalmente ven el cogote de sus compañeros. Un aula con espacio para que entren como noventa estudiantes más o menos. Al inicio me costó empezar a hablar, se puede decir que “somaticé el aula”, sentía un tipo de vértigo, de mareo... como me suele pasar a veces, cuando lo verbalicé el malestar fue desapareciendo (dije que el aula me parecía un circo romano, ¿dónde estaban los leones... ?).
En sí el espacio no tenía nada de particular. Se trata de una clase “de toda la vida”, podría decir de muchas vidas porque por aulas de este tipo han pasado generaciones desde hace siglos.
Sorprendentemente, una vez pasado el jamacuco inicial, empezamos a entrar en calor. El debate comenzó a partir del visionado de las Stories de Eva que cuenta en Instagram las últimas semanas de vida de Eva Heyman. Reflexionamos acerca de si, de tener semejante tecnología, Eva habría realizado tal reportaje... y derivamos a un tipo de debate eléctrico en el que el problema del mal se manifestó abiertamente. 
Vivimos tiempos apocalípticos, y también es cierto que la anestesia ante los horrores siempre ha estado presente entre los humanos. Los devorados por las fieras en ese tiempo que me inspiró inicialmente el aula o, los espantos que salen hoy en el telediario con toda normalidad y ante los que nos insensibilizamos son parte de dinámicas culturales del mismo estilo. 
Claro, en la tele no lo estamos viendo en vivo y en directo... pero personalmente tengo un umbral muy bajo de resistencia a las imágenes salvajes, y me doy cuenta de que los humanos somos capaces de absolutas tropelías. 
Anoche internamente celebré que se pudiera arrancar un debate semejante, por incómodo que pudiera resultar. Pienso que en la educación hace falta mucha conciencia, como en general en la vida, y es en el espacio donde se crea la educación del futuro que podemos avivar la llama de la conciencia, atreviéndonos a mirar ahí donde las oscuridades nos podrían hacer girar la cabeza.

lunes, 25 de marzo de 2019

Dibujar del natural

                                


Aunque sea en la adolescencia el momento en que se pueda diferenciar a alguien como más háptico o visual, podemos dibujar del natural desde muy pequeños.
Se trata de mirar aquello a dibujar, y mirarlo con todos nuestros sentidos.
Disfrutar profundamente la experiencia.
Podemos encuadrar con nuestras manos y elegir un detalle de esa realidad (no el árbol completo por ejemplo, sino la hermosa geometría armónica de un espacio donde se encuentra una flor con dos ramas).
Podemos fijarnos en la forma de ese elemento seleccionado y trazar líneas que lo construyan, sabiendo que en la realidad la línea no existe, porque toda la realidad se construye con complejos planos de color. La línea la inventa nuestro cerebro.
Podemos dibujar la forma de la flor o el espacio que la rodea, y fijarnos en ese vacío/lleno del aire en torno a la flor.
Podemos dibujar lo que vemos, centrados en ese mirar, o posicionarnos de forma más háptica (emocional, visceral) y dibujar aquello que lo que vemos nos evoca y nos hace ver internamente.

martes, 19 de marzo de 2019

Sillas que amortiguan golpes

Amortiguadores de golpes en la clase de 5 años
La semana pasada visité un colegio de prácticas en Parla, en él está María. María fue mi estudiante en la clase de educación artística hace tres años y este curso soy su tutora de prácticas.
Cuando llegué a la escuela, tuve que amortiguar dentro de mi un golpe.
A la derecha los peces del niño valiente en pequeño
Una profesora que me acompañó al aula de María me explicaba orgullosa que ellos son transparentes y evalúan punto por punto siguiendo el BOE. Y esa información se la transmiten a los padres. En ese momento, me explica, iba a evaluar al niño que llevaba de la mano, una criatura de tres años. Y me dice que tiene problemas y atrasos en el habla. Yo le pregunto si ella comenta algo así delante del niño, me responde que él no se entera.
En un momento que me quedo a solas con él le digo que su habla está perfectamente bien, en ese momento nos miramos los dos profundamente. Duró unos segundos.
Luego en la clase de María, resulta que estaban terminando de trabajar texturas sobre un pez que María había dibujado copiando un dibujo de un cuento. Los niños practicaron las texturas y un valiente dibujó sus propios peces en una esquina. Me quedo de piedra. María tuvo máxima nota conmigo, estoy segura que hablé sobre estereotipos en el aula y de la importancia de la creatividad -justamente ese tema le interesa mucho a María-.
Cuando comentamos luego le digo que me parece normal, aunque me inquiete, porque tenemos esos modelos metidos a fuego en el cuerpo, años y años actuando contra nosotros. María me explica que es que una compañera hizo esta actividad y a los niños les gustó mucho.
Y es que quedó bonito. Es el "abonitamiento" que comentaba Pablo Romero, qué gran término, qué peste para todos nosotros.
En la pared la actividad que tanto gustó, en el sueño lo que acababan de emular los niños de María


jueves, 12 de abril de 2018

Inventamos otra historia para Caperucita

Cuando en la última clase estuvimos analizando los personajes de Caperucita, nos dimos cuenta que la epopeya que esperaba a la protagonista era pérfida. Y repasando alguno de los análisis del cuento, en concreto el de Bettelheim, yo me pregunté: si se trata de ver el cuento como una suerte de iniciación sexual en la mujer ¿es que para hacernos adultas tenemos que pasar por las fauces de un depredador?
Este cuento me suscita muchas preguntas. Y creo que sobre todo de lo que trata es de la traición a la inocencia, de colocar al protagonista (podría ser también Caperucito) en la posición que no le corresponde. Como se dijo en clase, de observar la manipulación de la función materna, y la ausencia de un padre.
Pero ahora vamos a cambiar el cuento, en nuestra clase vamos a buscar otras posibilidades. Para ello trabajaremos en equipo.
Primero cada persona del curso incubará un personaje del cuento y decidirá cuál le interesa desarrollar como marioneta.
Confeccionará su marioneta procurando que sea muy suya, cero estereotipada, representativa de su identidad, que verdaderamente la represente.
Sugiero papel maché (hay un montón de tutoriales en youtube para ver la técnica), pero puede confeccionarse también de otra forma.
Una vez tengamos las marionetas, y contando con que en cada grupo lo mismo tenemos cuatro Caperucitas, que seis lobos, que ninguna madre, que ninguna Caperucita, vamos que no sabremos con lo que vamos a contar. Pues bien, cuando cada grupo tenga las marionetas de cada miembro del grupo, entonces inventaremos una historia, cada grupo la suya y confeccionaremos un storyboard (o imágenes en secuencia), utilizando dibujo, collage, como queramos, para tener nuestro guión. Cada grupo el suyo.
Cuando ya tengamos el guión, las representaremos en teatrillo y grabaremos las historias en vídeo y lo montaremos procurando una forma sencilla en el montaje (créditos sencillos, poca parafernalia en ese sentido si es posible).
Trataremos de que las historias se resuelvan en menos de tres minutos.
Al final vamos a disfrutar de diez fantásticos vídeos, con diez historias nuevas de Caperucita. Una por cada grupo de la clase. Será una fiesta.

lunes, 12 de marzo de 2018

La educación artística como puta por rastrojos

Dibujos coloreados para un trabajo de matemáticas realizados por mis estudiantes en mi clase de educación artística
En nuestras clases de educación artística, intento que el ambiente sea lo más fluido posible, generalmente estamos en asamblea, mirando documentos visuales por internet, o haciendo taller y a veces se combinan algunas cosas, podemos también estar bailando... la clase me sorprende a mi misma. 
La cosa es que el pasado viernes me estaba asombrando pero en otro sentido, vi a varias de mis estudiantes coloreando dibujos, algunos muy estereotipados (la foto no corresponde precisamente a los más brutales). No entendía nada, y fue antes de realizar esta foto cuando pregunté. Resulta que son dibujos para un trabajo de matemáticas.
Se me abrieron los ojos como platos. Comprendo. Eso es lo que piensan algunos compañeros de otras asignaturas que es transversalidad, para eso se utiliza la educación artística: para copiar imágenes estereotipadas y colorearlas, que sirvan como ilustración a alguna cosa.
Es tremendo, me sentí muy humillada. Y no debería tomarlo de forma personal, pero claro ¿cómo puedo transmitir a mis estudiantes que educación artística es reflexión, es concepto, que la expresión es un aspecto más en la educación artística y la manualidad lo mismo? 
Toda su historia escolar les mostró lo contrario, que arte es una cuestión de talento reservada a unos escogidos (sobre todo machos) y que lo que se hace en la escuela son manualidades y que debe quedar "bonito". 
Llegan a la universidad, algunos de mis colegas de otras materias usan la educación artística para el dibuja y colorea, y yo esgrimo la cruzada de explicar conceptos, relacionar la educación artística y el arte con el psicoanálisis, la antropología, el simbolismo, el género, la vida de las emociones, la cultura visual... normal no entienden nada, soy la rara en medio de tanta normalidad. Y encima les pido que piensen, que sean críticos, que se cuestionen, que no se queden con la primera idea que se les ocurra cuando se trate de hacer un proyecto en creación artística...
Qué ascazo, me siento como puta por rastrojos.

jueves, 1 de marzo de 2018

Una segunda piel para Caperucita


En todas las versiones de Caperucita, llegando hacia el clímax del cuento, Caperucita, ya en la cama con el lobo, comienza a fijarse en el cuerpo de aquel y preguntarle por distintas partes que le resultan extrañas, los ojos, los pelos, los dientes etc...
Propongo que dejemos de fijarnos en la piel del depredador para concentrar la atención en nosotros.
Vamos a escuchar nuestro cuerpo, realizaremos una silueta y en ella construiremos un mapa a base de recuerdos, buenos y malos, de cosas que le pasaron a  nuestro cuerpo, que nos gustan o que nos disgustan.
Y luego, terminada esta cartografía y utilizando la silueta del cuerpo como patrón, vamos a cosernos una nueva piel a partir de fragmentos de telas que nos encanten, porque nos gusten mucho, o porque estén atesorando una memoria preciosa.



jueves, 22 de febrero de 2018

Depredador: dale un respiro a Caperucita


El pasado día 16 de febrero, l@s valientes estudiantes de mi clase de educación artística, mostraron un auténtico arsenal para que Caperucita sobrellevara lo mejor posible su viaje por el bosque. La mayoría de las piezas elaboradas servían o bien a neutralizar al lobo o a herirle si fuera necesario ("antes Caperucita que el lobo, y si soy yo, antes yo", como creo dijo Alejandro).
En fin, se intuía por lo que se habló en clase que la cosa no iba de broma. Que lo que se juega Caperucita en ese viaje arquetípico es muy serio, que le va la vida, si no física (que igual también), la interna, la suave y maravillosa esencia de su persona más sensible, lo que en muchos lugares se llama "alma", ese recóndito espacio.
Vamos a ver: una madre que no es capaz de proteger a la niña, que la envía a ver a su abuela en su lugar, y la hace enfrentar un lobo, es decir, un depredador. 
El instinto está dormido o muerto en este sistema familiar. Todo está anestesiado, hay grandes dosis de egoísmo.
No hay padre. En la versión de los Grimm aparece en forma de cazador, pero en las historias antiguas no lo hay. No hay ley, no hay nadie que separe de la fusión, de la "devoración materna" que define Freud y continúa conceptualizando Jung de una manera bastante más piadosa y esperanzada.
Caperucita, ya lo dijimos, no tiene nombre, se la denomina por la cosa, la caperuza que usa: Asemejándola a un objeto podemos servirnos de ella.
Empezamos a sospechar que lo que pasa entre la abuela, la madre y el lobo es como un complot. Todos estos personajes parecen representar al soñante como en un sueño. En este caso un sueño que expresa la muerte del instinto saludable "Y se la comió".

Moraleja: el depredador es interno y externo. En el lenguaje psiquiátrico al depredador intraespecie se le llama psicópata. La mayoría están integrados en la sociedad. Según Iñaki Piñuel que sigue la línea del experto canadiense Robert Hare, nos encontraremos a unos 60 a lo largo de nuestra vida, es un porcentaje importante. También puede llamarse perverso o perverso narcisista. Lo cierto es que nuestra sociedad es cada día más perversa y más narcisista. Para que el mal se expanda necesita la cohorte del rebaño que respalde al perverso o al psicópata: sus seguidores, los cómplices. No se puede cometer un genocidio sin una sociedad que lo permita (Hitler y los altos mandos del III Reich no fueron los únicos responsables, y eso los alemanes lo han heredado y lo lloran sus genes). Estos depredadores desconectaron de su capacidad empática un día, y ya no se conectaron más. Me cuesta soportar esos diagnósticos que parecen condenas al infierno del mal "nunca cambiarán". Me gusta leer a Alice Miller y comprender que hay tanto dolor detrás de tanta arrogancia, tratando de huir del enorme peso de la vergüenza. El niño herido siempre está detrás de todo esto. Ojalá otro mundo sea posible, entre tanto Caperucit@s amémonos mucho a nosotros mismos, curemos nuestro instinto y protejámonos del mal. Que no nos pase como en la versión más antigua del "Cuento de la abuela" en que Caperucita, resulta ser al final, aun más perversa que el lobo.

Recomiendo leer a Alice Miller El drama del niño dotado, pero también otros de sus textos pueden situarnos en esta problemática de la herida emocional básica. Para el análisis de la perversión del cuento de Caperucita, Les relations perverses de Claire-Lucie Cziffra. Sólo conozco la versión en francés.

lunes, 5 de febrero de 2018

Mi pieza icónica fundamental

"Dijo que no le valía, no se lo quiso probar" pieza que presenté para la exposición del
Cuerpo como medida, comisariada por María Jesús Abad Tejerina

Comenzamos curso, de nuevo -qué maravilla-, con el sol que vence cada día un poco más, y con el tiempo de Carnestolendas...
Fotografía de Jéssica Asensio
María López y Cristina Curiel. Un disfraz embarazoso
Voy a empezar esta entrada haciendo un poco de memoria. Hace dos años, con una promoción maravillosa de estudiantes, realizamos un ejercicio de veras difícil Ponerse en otra piel, fue muy fuerte lo que vivimos aquella tarde. La vuelta a la infancia que afloraba en esa otra piel dejaba también traslucir heridas, moratones y embarazos imprevistos. De esa jornada no tengo fotos in situ, fue muy brutal y muy íntimo también, aunque en la clase estuviésemos unas sesenta personas. Las fotos de Jéssica Asensio y Cristina Curiel y María López os pueden hacer tener una idea. También hay algunos testimonios en los blogs de ese año 2015/2016. Se consiguió ponerse en otra piel y hacer una transformación iconográfica sin que pareciera un "disfraz". Si entendemos que siempre vamos disfrazados porque nuestra esencia profunda está por encima de la cultura y los valores identitarios que asumimos cada vez que nos colocamos un atuendo son un artificio, aunque un disfraz para el común de los mortales es una ropa que se ve exagerada y carnavalesca. Todo el mundo piensa que cuando se viste, uno no se disfraza. Este concepto de normalidad del disfraz es algo que no se asume, es una idea verdaderamente extraña para la vida cotidiana. Forma parte de los delirios del psicoanálisis y sus teorías de lo inconsciente, con una buena dosis de impregnación de los teóricos de la antropología que ven el relativismo cultural en todas partes (y es un hecho que así es el mundo, pero como es obvio no lo vemos).

Ahora vamos a viajar a promociones más antiguas

Vestida para ir a la piscina
Vestido para hacer deporte
Vestida para ir de copas
Vestida para presentar en Tele 5
Años antes habíamos disfrutado de otros disfraces cotidianos y rituales con una carga más lúdica, aunque no siempre tan feliz. Ahí cuando les preguntaba a los estudiantes para que enumeraran situaciones para las que se vestían de tal o cual manera: para ir al cine, a un bautismo, a un funeral, de copas, a la playa, al médico, para dormir, para limpiar la casa, etc etc etc y lo iban diciendo con mucha alegría, no se podían figurar que luego íbamos a poner cada situación en un papelito y había que bordarla. Vamos que había que venir a clase lo más verídico posible con el traje y con la situación que la suerte te hubiera adjudicado. Así que el jolgorio y el desparpajo de ir diciendo situaciones para las que nos vestimos de tal o cual manera, se convertía en una cara de inquietud, ejem, ahora tengo que vestirme para una entrevista de trabajo, o para visitar a mis suegros, o para ir a pescar ¿me lo cambias? 
El compañero se vistió simulando estar enfermo, resultó muy creíble
Vestido para mendigar






















Bien y ahora vamos a situarnos en el presente. Febrero de 2018.
Cuando llegué a clase y un ratito después empezamos a hacer una lluvia de ideas acerca de mi aspecto iconográfico, en relación a mi abrigo caperucil, María (creo que fuiste tú María), dijo que aquello me podía hacer sentir protegida por ejemplo si no me sentía en confianza aun, y también darme calor. Este comentario llegó como caído del cielo, precioso. Efectivamente estaba entrando en la amplificación simbólica del objeto, de plano. Y fue muy sincrónico porque el día siguiente tuve yo una experiencia de visualización y de asociación muy iluminadora sobre un icono con el que sueño mucho, el abrigo gris, y que, de repente ubiqué en un contexto hace más de treinta años. Muy revelador...
Los objetos tienen una carga. Atesoran historia. A veces nos apegamos a ellos. A veces un día les decimos adiós, pero hay objetos asociados a situaciones, que son inolvidades, totalmente. Como mi abrigo gris de cuando copiaba en el Museo del Prado: aun no había tenido un hijo, ni estudiado Bellas Artes, era una suerte tener dinero para un café... pintaba y dibujaba mucho, era feliz a mi manera.
El muy soñado abrigo gris, con su referente histórico


La nueva propuesta, el nuevo reto parte de ahí y es un poco diferente:

Mi pieza icónica fundamental 
Deberemos elegir un elemento iconográfico (sombrero, abrigo, vestido, calzoncillo, pulsera, bolso, peineta etc etc etc: lo que sea), que tenga para nosotros un especial valor simbólico, una carga extra, especial, emocional, de la memoria..., y vamos a "vestirlo" dándole el valor y la importancia que merece para presentarlo y "pasearlo" ante el grupo, en un simulado pase de moda. 
Para ello tendremos que adecuar el resto de nuestra indumentaria, para que la pieza en cuestión resplandezca y se vea como prioritaria, resaltada. Lo haremos o bien por la elección del color del resto de piezas de nuestro atuendo, o por coherencia con los otros elementos que vistamos. 
Todo el grupo acompañará este hermoso momento en que cada uno paseará ante todos con su icono fundamental, y al llegar a la pizarra escribirá una frase a modo de Haiku, pequeña línea poética que resumirá el poder personal de ese icono, y permanecerá ahí por un momento, y luego borrará su frase para dejar paso a la energía del siguiente compañero.
Feliz incubación.

Lo que Caperucita llevará en su cesta para sí misma, no para la abuela


El cuento de Caperucita Roja tiene diversas versiones, seguramente la más conocida en las escuelas es la versión de los hermanos Grimm en que un cazador finalmente rescata a nieta y abuela de la tripa del malvado lobo. También sabemos de otra versión bastante más dura de soportar en que el cuento termina con un "y se la comió". Es la de Perrault y se suele decir que se trata de una versión moralizante del cuento, para que las niñas no hablen a desconocidos y tengan cuidado con no aventurarse a disfrutar demasiado de la vida, tomando el camino más largo y recogiendo flores.
Una versión más antigua, el cuento de la abuela, presenta una Caperucita que se burla del lobo y consigue escapar, no sin antes haber comido carne y bebido sangre de la abuela, ofrecida por el lobo. Esta sería la versión olvidada, la más desagradable de todas.
El pasado día dos de febrero comenté a mis estudiantes, vistiendo mi capa caperucil, que he llevado años investigando y trabajando creativamente con el cuento de Caperucita, pero nunca hasta ahora lo he planteado para trabajar con él en clase. Y les dije que verdaderamente creo que me sería muy bueno que lo hiciéramos... así que como pareció que la idea no disgustaba, les propuse arrancar con el asunto.
Imaginemos a una niña que lleva la capucha que le regaló su abuela, que no tiene nombre y se la conoce por la capucha (Caperucita Roja). Visualicemos a esa niña (como de 8 años) que se va a atravesar el bosque para llevar un refrigerio a la abuela que está enferma y vive al otro lado de un incierto camino. No sabemos nada de su padre, y su madre tan tranquila la envía a pasar ese bosque donde la acechará un lobo. 
A Caperucita se le ha dicho que cumpla su misión y que haga lo correcto. Y que afronte ella el viaje en soledad.
Aquí arranca la aventura, nuestro común viaje.
Y yo os propongo: que incubemos un objeto que Caperucita pueda llevar en su cesta, para sí misma, no para su abuela. Que le ayude a superar tan heroíco ritual de paso y la traiga ilesa aunque transformada. 
Así que os animo a que incubéis el asunto, que os imaginéis como esa misma Caperucita/Caperucito, dispuestos a iniciar la gesta, a cruzar el bosque, y que palpéis en esa cesta, ese objeto que os va a ayudar a llegar a buen puerto.
Traed a clase el día 9 de febrero, y tras rebuscar por cajones: algo para abocetar, papel, lápices de colores (mejor ir ya abocetando esta semana). Para la construcción del objeto y tras lo incubado, puede ser todo tipo de material, telas, hilos para coser y ensamblar, maderas, objetos de plástico, pasta moldeable que endurece, piedras, pintura etc etc. 
Lo más importante de todo este proceso es incubar bien. Todos somos Caperucita y en nuestra cesta, pronto,  llevaremos algo que nos va a ayudar.

PD el 2 de febrero Alicia nos contó a toda la clase el cuento en la versión de Grimm, fue muy bonito. Gracias Alicia