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lunes, 27 de abril de 2020

Hacemos un collage a partir de un sueño. Y algo más

Mis últimos cuadernos de sueños
Durante la noche soñamos varias veces, no siempre nos acordamos, pero los sueños siempre están ahí. Si prestamos atención podemos empezar a escribirlos. La cosa puede comenzar por colocar un cuaderno junto a la cama, e iniciar el ritual de escribir al despertar la sensación que conservamos de la noche, alguna imagen, o un sueño si lo recordamos.
Los niños tienen una gran capacidad para conectar con sus sueños. En las familias en que se da importancia al onírico es muy normal que los niños los compartan en la mañana. También es un estupendo tema para tratar en el tiempo de « asamblea » en la escuela.
Los sueños son una gran fuente de autoconocimiento y un espacio maravilloso para que nuestra creatividad se alimente.
Propongo una actividad a partir de los propios sueños:
- Escribir un sueño nocturno (de los últimos días o si no nos acordamos rescatar un sueño antiguo).
- Hacer un collage o un dibujo en el que intervenga también la técnica del collage. Sentirse libre en la confección.
- Realizar un pequeñísimo vídeo utilizando esta imagen. Puede durar apenas un minuto. Puede ser una pequeña narración que se graba mientras se visualiza la imagen. Puede ser un vídeo que se hace en equipo utilizando las creaciones de los compañeros del grupo.
- Los vídeos se suben al blog (Cada uno en su portafolio aunque si es grupal se me indica) y se me envían también por email para que pueda guardarlos. Se envían a bandeirapilar@gmail.com


lunes, 13 de marzo de 2017

La clase de maestra que soy

Un rincón en mi casa onírica, la habitación onírica, en esa estantería hay cuentos de hadas

Soy mujer y soy artista, mi trabajo como maestra es un trabajo de creación y aprendizaje. 
Vivo cada clase como una aventura, el asunto me acompaña y sigue conmigo los otros días aunque no tengamos clase, porque sigo incubando.
No siempre me siento igual, mis emociones afectan a la clase. También doy importancia a las emociones de mis estudiantes. 
Procuro aprender de mis errores. 
Me divierto en este trabajo y comparto mi proceso creador como artista, porque aunque no esté siempre relacionado con lo que hago como maestra, yo soy la misma y además soy maestra de educación artística, así que mi práctica como artista me parece algo a compartir con mis estudiantes.
Empecé a trabajar en 1999 en la Universidad Autónoma. 
La universidad española te lleva a una inercia de no moverte de tu centro, porque cuando sacas "la plaza" después de muchos años de penalidades académicas (que no con los estudiantes que ese es un camino de vocación y de aprendizaje en otro sentido) el puesto lleva en sí el ancla permanente.
Pero yo soy viajera y me siento extranjera en todas partes.
Desde hace un tiempo aprecio y cultivo sentir que mi casa está donde yo me encuentro. 
Aunque por otra parte me gusta vivir en Madrid y en mi casa onírica.
Y es verdad que trabajo sobre todo en ella. Aquí dibujo, pinto, creo, invento, escribo, os leo.
En la universidad son reuniones, gestiones y las clases, que para mi son como os he dicho creación también.
Esta es la clase de maestra que yo soy y que este año vestís cada lunes. 
Una maestra que muchas veces sueña con vosotros mis estudiantes.

jueves, 23 de febrero de 2017

Conexión interior gracias a los sueños, escritos e imágenes

El trabajo con los sueños es un ejercicio de conexión interna. A través de la escucha de nuestros sueños ponemos atención a lo que pasa adentro, y a lo que pasa afuera. La realidad comienza a tener un tono diferente y la rutina de estar atentos a los sueños nos transforma, nos hace más despiertos a detalles pequeños y a detalles profundos.
Observamos que lo que ocurre en nuestras noches y estados de sueño, no es tan diferente de lo que ocurre durante el día. Todo habla de nosotros. Aprendemos que estar atentos significa también permitirnos en un momento tenernos compasión a nosotros y a los demás, porque no somos perfectos, porque se nos escapan muchas cosas.
Nuestras vidas a veces atraviesan momentos complicados, otras veces están en cierta calma, en general vivimos en un contexto afortunado, sin guerras ni deportaciones, ni hambrunas. Aunque hay violencia, y hay pobreza, y en general estamos rodeados de sufrimiento. 
En un momento nos damos cuenta que el sufrimiento está en nuestras mentes, que el pensamiento es el que nos lleva por discursos y vericuetos que generan dolor.
Que somos reactivos a lo que ocurre fuera. Que no somos libres de nosotros mismos.
Que somos estudiantes de primer año casi durante toda nuestra vida, mientras parece que el tiempo se va muy deprisa.
La semana pasada estuvimos hablando de la sombra psíquica, según los presupuestos del psicoanálisis analítico y con la intención de llevarlo a la experiencia de nuestras vidas, para que nos ayude a vivir.
La integración de la sombra es uno de los retos más difíciles. Porque la sombra justamente es la gran negada, todo lo que la rodea está transido de dolor y de ocultamiento.
Si lo que pasa por la noche y lo que pasa por el día es lo mismo, si el inconsciente está siempre al mando, si mi pensamiento es el que me hace sufrir... ¿ y si pudiera aplacarlo? si construyera otra realidad mis sueños cambiarían y mi vida también. Otra realidad interna sería posible, y con ella otra externa también.
Y, cómo trabajo ese sueño, ¿por dónde empiezo?
Como dice el psicólogo cognitivo Jacques Montangero, podemos de partida comenzar por describir el sueño con el mayor número de detalles posible, para luego buscar todos los recuerdos que podamos y tratar en una siguiente fase de dar un sentido al sueño en paralelo a nuestra vida, traduciendo las metáforas y símbolos en frases próximas, en sentidos que se acerquen al vivir. Todo esto lo haremos utilizando el pensamiento convergente, analítico.
Pero también podemos dejar que fluyan imágenes, dibujar, hacer collage, escritura automática, en torno al sueño, y de esta forma se abrirán otras vías a la conexión interna, porque estaremos utilizando el pensamiento divergente, aquel que abraza la creatividad y procura caminos nuevos.
Y cuanta más conciencia pongamos a todo ello, mayor transformación será posible, y los sueños tremebundos como los peores pensamientos podrán ser evacuados o convertidos en algo hermoso.
Ojalá que nos tengamos mucha paciencia para que nuestras vidas se iluminen y con ellas lo que nos rodea también.

jueves, 16 de febrero de 2017

Arquetipos culturales y sueños

Uno de mis grupos encarnando arquetipos culturales
Cuando este curso comenté la importancia que el mundo onírico tiene para mi, y el trabajo que en este sentido llevo desarrollando, encontré un interés que hacía mucho que no veía de una forma tan colectiva en un grupo de alumnos (siempre hay algún estudiante interesado individualmente claro está). Así que hemos iniciado una andadura en este sentido, en torno al autoconocimiento y el desarrollo de la creatividad a través de los sueños. Y vamos desarrollándolo de una forma muy fluída y según van pasando las cosas en clase.
La cuestión es que el día 13 y durante el taller de pelos, uno de los grupos se caracterizó en diferentes personajes de película. Me pareció interesante en general la diversidad, porque al sugerir el taller de pelos no di instrucciones de uso, se trataba de experimentar y así ocurrió, con lo cual cada grupo encontró una forma de proceder, experimentar y realizarlo muy diferente. 
Entonces el grupo que mutó a personajes, verdaderamente encarnaban arquetipos culturales, es decir, modelos humanos. Cada uno de ellos significan en sí una serie de valores y de destinos vitales muy particulares y en los que lo bueno y lo malo tienen su espacio, porque los arquetipos culturales se encuentran inscritos en la cultura y la cultura modela y diferencia y califica, señalando lo que para ella es correcto y lo que no. Me sorprendió que fluyeran en este sentido, es decir, partiendo de un peinado que significa una identidad.
En su forma más universal el cabello sería un símbolo que encarna en cada espacio cultural un arquetipo universal "El pelo, la cabellera" que concierne a lo humano. No es ni bueno ni malo, sino construido en infinidad de variaciones posibles a lo largo de la historia y los lugares.
Pero aquí, estos personajes, nos recuerdan, que cuando el arquetipo universal se instala en una cultura y sobre todo se hace modelo, entonces la cosa se restringe y se focaliza en la energía y valores que transmite ese modelo.
Comentaba el trabajo de los etnopsiquiatras que se interesan por los valores culturales de los individuos que tratan, como Tobie Nathan con su trabajo sobre los sueños. Y por ello les dije que podían reflexionar sobre el hecho de haber elegido un determinado personaje y no otro, en el sentido de que todo ello habla de nosotros y da respuestas, respuestas que finalmente solamente el propio autor del sueño o del síntoma, puede concluir.
Otros experimentos llevados a cabo en el taller, en este caso trabajando la idea de colectivo y la energía del cabello